CONEXIÓN HOUSTON - PUEBLA
- Pericos de Puebla
- hace 17 horas
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QUINTO BAT
Por Edgar Pérez H.
Hay muchos ídolos para la afición poblana, uno de ellos es Ronnie Camacho, el mejor jonronero de la historia de los emplumados, también la gente tiene como referente a Francisco Estrada, receptor de los campeones Ángeles de Puebla de 1979. Otros peloteros que dejaron su huella en el corazón de la afición poblana puede ser el lanzador Ernesto Escarrega, líder de triunfos de la franquicia, Tony Castaño, manager con más victorias y campeón en 1963, Jorge Fitch campeón como jugador y como manager en Puebla, Willie Aikens o en tiempos recientes, los nombres de César Tapia, Alberto Carreón y Andrés Meza, los aficionados al por sus nombres de inmediato provoca que se pongan de pie. Este año, uno que también es ídolo y que, tanto de la afición de la vieja guardia y los aficionados de la franquicia actual, regresa al Nido Verde y que, seguramente el próximo 17 de abril se llevará las palmas, es Alfonso “Houston” Jiménez.
Prácticamente la carrera del “Houston” está ligada a Puebla. debutó con el equipo en 1974, bajo la tutela de Tony Castaño, sin embargo, fueron pocas las oportunidades que tuvo. Fue hasta 1976, ya con los Pericos convertidos en Ángeles que, Jiménez despuntó con el equipo y no solo eso, su gran año le valió para ser Novato del Año. Se convirtió de inmediato el dueño de las paradas cortas y un titular inamovible, su romance con la afición se cristalizó con el campeonato obtenido en 1979. Para los años 80's iba a mantenerse jugando en Puebla, en la otra profesional que se creó, de hecho recibió las llaves del Estado Hermanos Serdán en un acto protocolario con el Gobernador del Estado, para dar inicio a una aventura en otra Liga, pero a final de cuentas no participó porque emigró al mejor béisbol del mundo para jugar con Minnesota, Pittsburgh y Cleveland.
Regresó a México en los 90's y jugó para diferentes novenas y fue hasta que, el 2001 colgó los spikes vistiendo el uniforme de los Saraperos de Saltillo.
Empezó su etapa como manager, de hecho dirigió a la versión de los Diablos mexicanizados del 2005, pero no tuvo la misma fortuna que tuvieron los Tigres al jugar con la misma condición.
El destino lo volvió a conectar con Puebla, y regresó en el 2009 con la misión de regresar al equipo a la postemporada, después de un desastroso 2008. Le cambió la cara al equipo, la afición lo recibió con mucha alegría y respondió a las expectativas, porque llevó al equipo hasta la final de la Zona Sur, en la cual cayó ante los Tigres de Quintana Roo. Tan buena fue la temporada y la transformación de los emplumados que, se llevó el galardón de Manager del Año.
Para el 2010, también ganó el premio y, no era para menos, tuvo la mejor marca de toda la Liga, fue una temporada sin precedentes, tal vez solo por debajo de los Ángeles de Puebla de 1977. El equipo llegó hasta la Serie Final, ante los Saraperos de Saltillo, sin embargo, por caprichos del destino, por diversos factores, un error dentro del cuadro, un mal pitcheo y no contar al 100% con tus dos mejores brazos (Andrés Meza y Lorenzo Barceló) evitó que Houston Jiménez no emulara a Jorge Fitch y a Rudy Sandoval, en ser campeones como jugadores y manejadores con Puebla.
Houston dirigió en tres campañas más, en el 2011 se quedó en la primera ronda de postemporada ante los Diablos, salió de la organización y regresó en el 2013, año en el cual, Sultanes de Monterrey eliminó a Pericos en la primera ronda de playoffs. Arrancó el 2014, pero los resultados no le favorecieron y fue cesado del carro y relevado en primera instancia por Jorge Loredo.
Ahora, tras varios años de ausencia y de colaborar en diferentes equipos, regresa a su casa con el rol de coach. Siempre es de vital importancia que ídolos de la afición poblana se mantengan vigentes, para que sigan aportando sus conocimientos y mantengan viva la gran historia de la franquicia.




