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EL NIDO VERDE TAMBIÉN JUGÓ EL SEXTO COTEJO


  • Más de 500 aficionados se reunieron en el Estadio Hermanos Serdán para vivir desde Puebla, en pantalla gigante, el Juego 6 de la Serie de Zona.


Puebla, Pue. (www.pericosdepuebla.com) 27 de agosto de 2026.– Una vez más quedó demostrado que este equipo nunca juega solo. Mientras los Pericos de Puebla disputaban el Juego 6 ante los Diablos Rojos del México en la capital del país, más de 500 aficionados se reunieron para hacer pesar el Nido Verde desde casa.



El miércoles 26 de agosto, el Estadio Hermanos Serdán abrió sus puertas para recibir gratuitamente a familias, niños y aficionados de todas las edades, quienes tuvieron la oportunidad de seguir cada lanzamiento, batazo y jugada del encuentro a través de la pantalla gigante del inmueble.



La transmisión se convirtió en una experiencia aún más especial con la narración de Miguel Ángel Byrd y Miguel Byrd Jr., quienes acompañaron cada entrada y llevaron toda la emoción del Juego 6 hasta el corazón del Nido Verde.



Esta vez, el terreno de juego cambió de protagonistas. La afición pudo bajar al campo y elegir desde dónde disfrutar el encuentro frente a la pantalla gigante. Algunos llegaron con sillas y mantas, mientras que otros llevaron hasta casas de campaña para instalarse sobre el césped y vivir una noche de béisbol completamente diferente.



Los más pequeños también hicieron suyo el diamante. Mientras la Novena Verde peleaba cada out desde la Ciudad de México, los niños podían correr, jugar y disfrutar sobre el mismo terreno que durante la temporada ha sido escenario de grandes momentos para los Pericos.


Y la fiesta no podía quedarse únicamente en la pantalla. Durante el encuentro se realizaron rifas completamente gratuitas entre los asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de llevarse seis gorras, un jersey, una Mystery Box y una pelota firmada por integrantes del Salón de la Fama.



Como en todo buen día de béisbol en el Hermanos Serdán, tampoco faltaron los antojos. Cemitas, esquites, banderillas, botanas, dulces y bebidas acompañaron una jornada en la que las gradas cambiaron por el césped, pero la pasión por los Pericos se mantuvo intacta.


El triunfo se consiguió en la capital, pero también se celebró en Puebla. Más de 500 voces festejaron juntas desde el terreno del Hermanos Serdán una noche que confirmó que no importa dónde se juegue, siempre habrá una afición dispuesta a acompañar a los emplumados.



Porque en casa o de visita, frente al diamante o desde una pantalla gigante, hay algo que siempre tenemos claro: este equipo nunca juega solo.

 
 
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